¡Cuán indignos somos de acercarnos a tu estrado! Hay suficiente frialdad en nuestras oraciones, insinceridad en nuestro arrepentimiento e imperfección en nuestros mejores esfuerzos por servirte, que si fuéramos juzgados por estas cosas, habríamos perecido para siempre. Nuestras mismas oraciones necesitan perdón. Solo en ti nuestras personas y nuestros servicios son hechos aceptables. Huimos al pie de tu cruz. Aquí estamos seguros, aunque en cualquier otro lugar estemos en peligro. Haznos ejercitar una sencilla confianza en tu obra consumada. Llevamos cada pecado a tu sangre expiatoria. Que podamos tenerte en todo, y para todos los deberes, dificultades y pruebas de la vida.
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: Oración familiar 74
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.