Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, y no la mía.
"Padre, si quieres, te ruego que apartes de mí esta copa de sufrimiento. ¡Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, y no la mía!" Lucas 22:42
Lo mejor posible para nosotros es siempre lo que Dios quiere para nosotros. A veces la voluntad de Dios puede ser dolor, o pérdida en lo terreno, o una amarga bereavedad. Sin embargo, su voluntad es siempre amor, y en la sencilla aceptación de esta voluntad siempre encontraremos nuestro mayor bien. Por tanto, ninguna oración agrada a Dios si no termina con este estribillo de Getsemaní.
Este es también el camino hacia la paz. A medida que nos rendimos con amor y gozo, y fundimos nuestra propia voluntad en la de nuestro Padre, la paz de Dios fluye como un río hacia nuestras almas.
"Hágase la voluntad del Señor." Hechos 21:14
"Es el Señor. Que haga lo que le parezca bien." 1 Samuel 3:18
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Nevertheless, I want Your will to be done, not mine!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.