«Sed renovados en el espíritu de vuestra mente.» Efesios 4:23
Oh Señor, concédeme diario arrepentimiento y una sensible ternura por mis pecados, para que por el poder de tu muerte el viejo hombre sea crucificado, y por el poder de tu resurrección el hombre nuevo se levante y crezca en la gracia, siendo llenado y refrigerado con los frutos de tu Espíritu. Que yo sea siempre diligente y considere cada día como el primero y el último, para que con cada uno pueda, por así decirlo, comenzar de nuevo a obrar mi salvación con temor y temblor, y estar así siempre preparado para la muerte y la eternidad. Dame gracia para superar todas las dificultades y evitar todo lo que pueda ser un tormento para mi conciencia en la hora de la muerte.
Y como no hay permanecer quieto, te ruego humildemente que me despiertes diariamente y a cada hora más y más, para que me apresure con toda diligencia y «procure hacer firme mi vocación y elección.» Espíritu de Dios, permíteme experimentar a diario tus operaciones divinas, tus influencias renovadoras, pues jamás seré renovado en el espíritu de mi mente sin tu presencia, poder y obra. Tú has comenzado en mí una buena obra; ¡oh, llévala adelante y complétala en el día de Cristo! Tú me has dado el deseo de ser como Jesús; ahora gratifica ese deseo y concede que, así como Él es, yo también sea en este mundo.
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — November 12
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.