Es nuestro deseo, Dios bendito, yacer pasivos en tus manos. Ya sea prosperidad o adversidad nuestra porción, ya nos castigues o nos alegres, ¡oh, acércanos más a Ti! Cuando no podamos entender tus tratos, que la fe repose en tu inmutable fidelidad. Que sintamos la seguridad de que todas las cosas obran juntas para nuestro bien; y que lo que aquí es misterio, será desplegado y descifrado en lo por venir. Ahora vemos por espejo, oscuramente; pero entonces face a face. Mientras tanto, que caminemos menos por la vista y más por la fe. Que nos sometamos a tu voluntad. Que no veamos ninguna mano en nuestras pruebas sino la tuya; mientras decimos, con humilde sumisión: «Jehová dio, y Jehová tiene derecho soberano de quitar.» Que nos sometamos con gusto a cuanto veas conveniente disponer. Que no murmuremos por nada que nos acerque más a Ti. Amándote supremamente, quita lo que quieras: debemos ser felices.
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: Oración familiar 28
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.