Oh Dios, deseo acercarme esta mañana con humilde reverencia al trono, adorándote por el reposo de la noche pasada y las bendiciones del nuevo día. Oh santa, bendita y eterna Trinidad, tres personas, un solo Dios, ten misericordia de mí y concédeme tu bendición y tu amor.
Bendito Espíritu de toda gracia, más especialmente en este momento invoco tu presencia y cercanía. Confieso con vergüenza y confusión de rostro cuántas veces te he contristado resistiendo tus influencias graciosas. Cuántas veces apelaste a mi corazón por la voz de tu providencia y yo la dejé sorda; muchas veces has hablado en prosperidad y yo respondí con ingratitud; muchas en la adversidad para humillar mi autosuficiencia. Has hablado por los terrores de la ley y por los acentos tierno del evangelio, y aun así seguí gastando mi dinero en lo que no es pan y mi trabajo para lo que no sacia.
Pero «No me quites, oh Dios de misericordia, tu Santo Espíritu». Ven, bendito Iluminador, Vivificador y Santificador, e inspira este corazón frío. Tocado como con carbón encendido, reaviva en su altar la llama de un santo amor por Ti. «¡Vuelve, oh Paloma santa, mensajera de reposo», desde el verdadero arca de Dios.
Dame gracia para odiar los pecados que te han apartado de este pecho culpable. Sopla sobre mí y díceme: «Paz a ti; recibe el Espíritu Santo». Aviva mis afectos entumecidos para que no permanezcan en polvo. Hoy te pido que el Espíritu sea derramado sobre toda carne en verdad y compunción, y que toda persona a quien amas reciba contigo la misma esperanza de tu gloria.
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: FOR THE OUTPOURING OF THE SPIRIT
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.