Extractos escogidos de John Newton

Sabiduría familiar de John Newton para la vida cristiana

Observaciones hechas por John Newton en conversación familiar sobre la gracia soberana, la vida cristiana en el mundo, el verdadero sentido de la religión y el trato de Dios con sus hijos.

Observaciones hechas por el Sr. Newton en conversación familiar:

«He leído acerca de muchos papas malvados; pero el peor papa que jamás he conocido es ¡EL PAPA YO MISMO!»

«La gente de este mundo es como los niños. Ofrécele a un niño un caramelo y un billete de banco, y sin duda elegirá el caramelo.»

«Quienes creen las doctrinas de la gracia soberana a menudo actúan de manera inconsistente con sus propios principios, cuando se enojan por los defectos ajenos. Un grupo de viajeros cae en un foso; uno de ellos logra que un transeúnte lo saque. Pues bien, no debería enojarse con los demás por haber caído dentro, ni porque aún no hayan salido, como él. Él no se sacó a sí mismo. Por lo tanto, en vez de reprocharles, debería mostrarles compasión. Del mismo modo, un hombre verdaderamente salvo no despreciará a los demás, así como Bartimeo, después de que se le abrieron los ojos, no tomaría un palo para golpear a todo ciego que se encontrara.»

«Si un ángel fuera enviado a encontrar al hombre más perfecto, probablemente no lo hallaría componiendo un tratado teológico, sino quizás a un lisiado en un asilo, a quien la iglesia despreciaba; un hombre humillado ante Dios, con pensamientos mucho más bajos de sí mismo que los que otros tienen de él.»

«Cuando un cristiano entra en el mundo, porque ve que es su llamado, pero a la vez siente que también es su cruz, no le hará daño.»

«Satanás rara vez se acercará a un cristiano con una tentación burda; un tronco verde y una vela pueden dejarse juntos sin peligro; pero pon unas pocas virutas, luego unos palos pequeños, y después más grandes, y pronto podrás reducir el tronco verde a cenizas.»

«Si dos ángeles bajaran del cielo para ejecutar un mandato divino, y a uno se le encargara gobernar un imperio, y al otro barrer una calle, no sentirían inclinación alguna por elegir sus empleos.»

«Lo que algunos llaman aperturas providenciales son a menudo tentaciones poderosas. El corazón, en su extravío, clama: “Aquí se me abre un camino”; pero quizás no sea para recorrerlo, sino para rechazarlo.»

«Los jóvenes se casan, como otros estudian navegación, junto al fuego. Si se casan de manera inconveniente, apenas podrán poner orden en las cosas; pero, como los marineros, deben navegar lo más cerca del viento que puedan. Yo me siento como un viajero con su esposa en su calesa; si el terreno es liso, y ella mantiene el ritmo adecuado, y está dispuesta a entregarme las riendas cuando se las pido, siempre estoy dispuesto a dejarla conducir.»

«Un cristiano nunca debería invocar la espiritualidad para ser un desaliñado; aunque no sea más que un limpiabotas, debería ser el mejor de la parroquia.»

«Mi curso de estudio, como el de un cirujano, ha consistido principalmente en recorrer el hospital.»

«Mi principal método para derrotar la herejía es estableciendo la verdad. Alguien se propone llenar una fanega de cizaña; pues bien, si yo puedo llenarla primero de trigo, desbarataré sus intentos.»

«Cuando algunas personas hablan de “religión”, se refieren a que han oído tantos sermones y cumplido tantas devociones; y así confunden los medios con el fin. Pero la verdadera religión es un recuerdo habitual de Dios y la intención de servirle, y esto lo convierte todo en oro. Nosotros tendemos a suponer que necesitamos algo espléndido para manifestar nuestra devoción; pero la verdadera devoción allana todas las cosas; lavar platos y limpiar zapatos es un oficio elevado, si se realiza con el espíritu adecuado. Si tres ángeles fueran enviados a la tierra, sentirían perfecta indiferencia respecto a quién desempeñaría el papel de primer ministro, ministro parroquial o vigilante.»

«Cuando un barco se hace a la mar, entre la gran variedad de sus artículos y circunstancias hay un solo objeto en vista: realizar el negocio del viaje; cada cubo se emplea con respecto a eso.»

«Muchos se han rompido la cabeza acerca del origen del mal; yo observo que hay mal, y que hay un modo de escapar de él, ¡y con esto comienzo y termino!»

«Las cosas consagradas, bajo la Ley, eran primero rociadas con sangre, y luego ungidas con aceite, y desde entonces dejaban de ser comunes. Todo cristiano ha sido un vaso común para usos profanos; pero, cuando es rociado y ungido, bajo el Evangelio, queda separado y consagrado a Dios.»

«No daría una paja por esa seguridad que el pecado no logra apagar. Si David hubiera venido de su adulterio y hubiera hablado entonces de su seguridad, yo habría despreciado sus palabras.»

«El espíritu de adopción es el espíritu de un hijo; puede desagradar a su padre, pero no teme que lo echen de la casa. La unión no se disuelve, aunque sí la comunión. No está bien con su padre; por tanto, debe ser infeliz, ya que sus intereses son inseparables.»

«Un cristiano en el mundo es como un hombre que ha mantenido larga amistad con alguien a quien al final descubre que fue el asesino de su propio padre. La amistad, después de esto, con seguridad se romperá.»

«La franqueza siempre concederá mucho por la inexperiencia. Yo he empleado treinta años en formar mis propias opiniones; y, en el transcurso de este tiempo, algunas de mis colinas se han hundido, y algunos de mis valles se han elevado; pero, ¡qué tan irrazonable sería esperar que todo esto ocurriera en otra persona, y eso en el transcurso de uno o dos años!»

«La franqueza nos prohíbe juzgar un carácter por sus manchas accidentales. Y, sin embargo, así es como se ha tratado a David y a otros.»

«Existe la analogía de la fe; es una llave maestra, que no solo abre puertas particulares, sino que te lleva por toda la casa. Pero el apego a un sistema rígido es peligroso. Lutero en cierta ocasión rechazó la Epístola de Santiago, porque perturbaba su sistema. Yo podré predicar, quizás, de manera muy útil sobre dos textos opuestos, mientras se mantengan aparte; pero, si intento reconciliarlos con refinamiento, es casi seguro que empiezo a meter la pata.»

«Nos sorprende la caída de un profesor famoso; pero, ante la vista de Dios, el hombre ya se había ido antes; solo nosotros lo hemos descubierto ahora. Quien desprecia las cosas pequeñas caerá poco a poco.»

«Hay tiempos críticos de peligro. Después de grandes servicios, honores y consolaciones, deberíamos estar en guardia. Noé, Lot, David y Salomón cayeron en estas circunstancias. Satanás es un ladrón; un ladrón no asalta a un hombre cuando va al Banco, sino cuando regresa con el bolsillo lleno de dinero.»

«Un cristiano es como un joven noble que, al ir a tomar posesión de su finca, al principio queda encantado con sus perspectivas; esto, con el tiempo, puede desvanecerse; pero el sentido del valor de la finca crece día a día.»

«Cuando entramos por primera vez en la vida divina, nos proponemos enriquecernos; el plan de Dios es hacernos sentir pobres.»

«Los hombres buenos tienen necesidad de cuidarse de edificar sobre impresiones sin fundamento. El Sr. Whitfield tuvo un hijo, a quien imaginaba nacido para ser un hombre extraordinario; pero el hijo pronto murió, y el padre fue curado de su error.»

«Cristo ha tomado nuestra naturaleza al cielo, para representarnos; y nos ha dejado en la tierra, con su naturaleza, para representarlo.»

«Los hombres mundanos serán fieles a sus principios; y si nosotros fuéramos tan fieles a los nuestros, las visitas entre las dos partes serían breves y escasas.»

«Un cristiano en el mundo es como un hombre que tramita sus asuntos bajo la lluvia. No abandonará de repente a su cliente porque llueva; pero, en cuanto termina el negocio, ¡se va! Como se dice en Hechos: Y puestos en libertad, vinieron a los suyos.»

«Las Escrituras son tan abundantes que en ellas puede hallarse todo caso. Un libertino entró en una iglesia e intentó seducir a una muchacha, diciéndole: “¿Por qué prestas atención a cosas tan insulsas como estas Escrituras?” “Porque”, respondió ella, “me dicen que, en los postreros días, vendrán tales burlones como tú.”»

«Dios trata con nosotros como nosotros tratamos con nuestros hijos: primero habla; luego da un golpe suave; por último, un golpe fuerte.»

«La religión de un pecador se sostiene sobre dos columnas: lo que Cristo hizo por nosotros en su carne, y lo que él realiza en nosotros por su Espíritu. La mayoría de los errores surgen del intento de separar estas dos cosas.»

«El hombre no aprende nada de manera eficaz hasta que Dios se convierte en su maestro; y entonces el resplandor del mundo se apaga, y el valor del alma se alza a la vista plena. Los presentes sentimientos de un hombre pueden no ser exactos; pero nosotros hacemos demasiado de los sentimientos. Pasamos por un campo con unas pocas espigas; lo llamamos un campo de trigo; y, sin embargo, no hay allí trigo en perfección; pero el trigo está sembrado, y pueden esperarse espigas llenas.»

«La palabra Templanza, en el Nuevo Testamento, significa dominio propio; es una disposición propia de quien tiene una carrera que correr, y por tanto no se cargará los bolsillos de plomo.»

«Me esfuerzo por caminar por el mundo como un médico recorre Bedlam; los pacientes hacen ruido, lo molestan con impertinencias y le estorban en su trabajo; pero él hace lo mejor que puede, y así se abre paso.»

«Un hombre siempre en sociedad es uno siempre gastando; por otro lado, un mero solitario, en su mejor estado, no es más que una vela en una habitación vacía.»

«Si estuviéramos atentos al aprovechamiento, las noticias comunes del día lo proporcionarían; la caída de la torre en Siloé y la matanza de los galileos fueron las noticias del día, que el Señor aprovechó.»

«La generalidad de las personas construyen su justicia comparándose con otros a quienes consideran peores. Una mujer de mala vida, que moría de enfermedad en el hospital, se ofendió porque un ministro le habló como a pecadora, ya que ella nunca había robado un bolsillo.»

«Quítale un juguete a un niño y dale otro, y quedará satisfecho; pero si tiene hambre, ningún juguete le servirá. Como recién nacidos, los verdaderos creyentes desean la leche sincera de la Palabra. Y el deseo de la gracia, en este sentido, es gracia.» Alguien dijo que los grandes Santos del Calendario eran muchos de ellos pobres pecadores. El Sr. Newton respondió: «Fueron santos pobres en verdad, si no sentían que eran grandes pecadores.»

«La fuerza de lo que entregamos desde el púlpito se pierde a menudo por un estilo rígido y lo que con frecuencia se llama correcto; y, especialmente, por añadirle adornos meretricios. Visité a una señora que había sido asaltada, y me dio un relato conmovedor del hecho; pero, si lo hubiera puesto en tonos heroicos, yo no la habría entendido tan bien, ni me habría convencido tan bien de que había sido asaltada.»

«Cuando un hombre dice que recibió una bendición bajo un sermón, yo comienzo a indagar el carácter del hombre que habla, y la clase de ayuda que ha recibido.»

«El Señor tiene razones muy superiores a nuestra vista para abrir una puerta amplia, mientras cierra la boca a un predicador útil. John Bunyan no habría hecho ni la mitad del bien que hizo, si hubiera seguido predicando en Bedford, en lugar de estar encerrado en la prisión de Bedford.»

«Los ministros sobrestiman sus labores, si no juzgan que valdría la pena nacer y pasar diez mil años en trabajo y menosprecio, para rescatar a un solo alma.»

«No me hables de tus sentimientos. Un viajero se alegraría del buen tiempo; pero, si es hombre de negocios, seguirá adelante. Bunyan dice que no debes juzgar la prisa de un hombre por su caballo; pues cuando el caballo apenas puede moverse, puedes ver, por las urgencias del jinete, qué tanta prisa lleva.»

«Un hombre y una bestia pueden estar sobre la misma montaña, e incluso tocarse; y, sin embargo, se hallan en dos mundos distintos. La bestia no percibe más que la hierba; pero el hombre contempla el delicioso panorama y piensa en mil cosas remotas. Así un cristiano puede estar solitario en una bolsa llena; puede conversar con la gente de allí sobre comercio, política y las acciones; pero ellos no pueden hablar con él sobre la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento.»

«Es una mera falacia hablar de los pecados de una vida breve. El pecador es siempre pecador. Sumerge una copa en un río; puedes sacar un poco de agua, pero el río permanece.»

«Nos equivocamos mucho al suponer que la remoción de una objeción particular satisfaría al objetor. Supón que estoy en la cama y quiero saber si hay luz; no basta con que corra la cortina; porque, aunque haya luz, yo debo tener ojos para verla.»

«Una consideración demasiado profunda de las realidades eternas podría inhabilitar a un hombre para sus circunstancias presentes. Caminar por el Hospital de San Bartolomé, o por Bedlam, ha de afectar profundamente a un alma sensible; pero, en realidad, este mundo es una escena mucho peor. Solo tiene dos salas; en una, los hombres son miserables; en la otra, locos.»

«Unos predicadores cerca de Olney se detuvieron en la doctrina de la predestinación; una anciana dijo: “¡Ah! Yo hace tiempo que resolví ese punto; porque, si Dios no me hubiera escogido antes de que yo naciera, estoy segura de que no habría visto nada en mí para escogerme después.”»

«Veo lo infructuoso de la controversia en el caso de Job y sus amigos; pues, si Dios no hubiera intervenido, si hubieran vivido hasta hoy, habrían continuado la disputa.»

«Es pura misericordia que Dios rehúse una petición particular. Un avaro oraría muy fervientemente por oro, si creyera que la oración lo conseguiría; en cambio, si Cristo tuviera algún favor hacia él, le quitaría su oro. Un niño pasea por el jardín en primavera y ve cerezas; sabe que son buena fruta, y por eso las pide. “No, querido”, dice el padre, “todavía no están maduras; espera hasta la temporada.”»

«Si no puedo complacerme en las enfermedades, a veces puedo sentir el provecho de ellas. Puedo concebir que un rey perdone a un rebelde, lo admita en su familia, y luego le diga: “Te nombro, por una temporada, para que lleves un grillete. En cierta temporada enviaré un mensajero para que te lo quite. Entretanto, este grillete te servirá para recordarte tu estado; puede humillarte y refrenarte en tus extravíos.”»

«Algunos cristianos, a primera vista, parecen de un orden superior, y no lo son; les falta una cierta cualidad. El otro día, en un certamen de floristas, cierta flor fue decidida como la ganadora; pero se descubrió que era una flor artificial; hay una cualidad, llamada CRECIMIENTO, que ella no tenía.»

«Yo mido a los ministros por medida cuadrada. No me hago idea del tamaño de una mesa si solo me dices cuánto mide de larga; pero, si también me dices cuánto de ancha, puedo decir sus dimensiones. Así, cuando me dices cómo es un hombre en el púlpito, debes también decirme cómo es fuera de él, o no conoceré su tamaño.»

«Mucho depende del modo en que entramos en la aflicción. Pablo y Jonás estuvieron ambos en una tempestad, pero en circunstancias muy distintas.»

«El heredero de una gran finca, siendo niño, piensa más en unos pocos dólares que lleva en el bolsillo que en su herencia. Así un cristiano a menudo se siente más exaltado por cierto estado del corazón que por su título a la gloria.»

«Un hijo obediente mira siempre hacia adelante a las vacaciones, cuando regresará con su padre; pero no piensa en huir de la escuela antes de tiempo.»

«El hombre ha sido hecho capaz de tres nacimientos: por naturaleza, entra en el mundo presente; por gracia, en la luz y la vida espiritual; por la muerte, en la gloria.»

«Me siento como un hombre que no tiene dinero en el bolsillo, pero al que se le permite girar contra uno infinitamente rico por todo lo que necesita. Soy, por tanto, a la vez un mendigo y un hombre rico.»

«Fui un día a casa de la Sra. G——, justo después de que ella había perdido toda su fortuna. No podía sorprenderme encontrarla en lágrimas; pero ella dijo: “Supongo que usted cree que lloro por mi pérdida; pero no es así; ahora lloro al pensar que yo debería sentir tanta inquietud por ello.” Después de eso nunca más la oí hablar del tema mientras vivió. Ahora, esto es exactamente como debe ser. Supón que un hombre iba a York para tomar posesión de una gran finca, y su calesa se averiara a una milla antes de llegar a la ciudad, lo cual lo obligara a caminar el resto del trayecto; ¡qué tonto consideraríamos que es, si lo viéramos retorciéndose las manos y lloriqueando durante toda la milla restante: “¡Mi calesa se ha roto! ¡Mi calesa se ha roto!”»

«Tengo muchos libros que no puedo sentarme a leer; son, en verdad, buenos y sanos; pero, como los cobres, hace falta gran cantidad para poco monto. Hay libros de plata; y muy pocos libros de oro; pero tengo un libro que vale más que todos, llamado la Biblia; ¡y ese es un libro de billetes de banco!»

Fuente y atribución

Autor original: John Newton

Título original: John Newton choice excerpts — 284

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Newton, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura