Palabras diarias para los peregrinos de Sion

Saciado a su tiempo para partir con Cristo

La preparación para la muerte no está en los años vividos; Dios sacia a sus hijos al llevarlos a su presencia y les muestra su salvación, estén listos como grano maduro.

No es en el número de nuestros años donde hallaremos preparación para la muerte. No es que cuanto más viva un hombre, más satisfecho quedará. De ningún modo. Entonces, ¿qué puede significar la promesa? Que Dios saciará a su pueblo con la extensión de su vida, sea larga o breve. Dios lleva a sus hijos a casa a todas las edades, y siempre los sacia. Siempre los conduce a ver y sentir que esta vida es vacía y vana, y que es mejor, mucho mejor, vivir en su presencia. Puedes estar acosado por los pensamientos de la muerte y en esclavitud por el temor de ella, y decir: "¿Cómo será conmigo entonces?" Te lo diré.

Si eres hijo de Dios, creo firmemente que no serás trasladado de mala gana y con reluctancia, sino que estarás dispuesto en el día del poder del Señor. Estarás dispuesto a entregar tu alma en sus queridas manos, a quien encomendarás tu espíritu; estarás dispuesto a estar con Cristo, lo cual es mucho mejor. Ahora quizá no lo estés. Si arrancas una manzana sin madurar, resiste al tacto; pero deja que esté bien madura, ¡cuán leve, cuán suave toque basta para que caiga del árbol! Serás recogido como gavilla de maíz en su temporada. Pues un agricultor no recoge su grano hasta que está bien maduro; ¿y piensas que el Señor recogerá su grano en su granero celestial estando en estado inadecuado y sin madurar? No podemos pensarlo. Sea lejos de nosotros ese pensamiento, como lo es del Señor.

"Con larga vida lo saciaré, y le mostraré mi salvación." ¡Ah! El alma nunca la verá a menos que el Señor se la muestre; pero el Señor se la mostrará. Él dice que lo hará: "Le mostraré mi salvación." ¿Qué más puede desear? Todo lo que pueda querer, todo lo que pueda necesitar en su peregrinaje por este desierto, está allí. ¿No hay suficiente? ¿No hay aquello que él siente que basta? Si estas promesas son mías, son tuyas, y si se cumplen en ti y en mí, ¿qué más podemos querer?

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: October 12

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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