La ruina y destrucción de la Babilonia mística están determinadas en los consejos de Dios. Otro ángel viene del cielo. Este parece ser Cristo mismo, que viene a destruir a sus enemigos y a derramar la luz de su evangelio por todas las naciones. La maldad de esta Babilonia era muy grande; había abandonado al Dios verdadero y levantado ídolos, y había arrastrado a toda clase de hombres al adulterio espiritual, y con sus riquezas y su lujo los mantenía en su interés. La mercancía espiritual, mediante la cual multitudes han vivido impíamente en la riqueza por los pecados y las locuras de la humanidad, parece ser lo que principalmente se tiene en cuenta. Se da una advertencia clara a todos los que esperan misericordia de Dios, de que no solo deben salir de esta Babilonia, sino ayudar en su destrucción. Dios puede tener un pueblo aun en Babilonia. Pero el pueblo de Dios será llamado a salir de Babilonia, y llamado de manera eficaz, mientras que los que participan con los impíos en sus pecados deberán recibir de sus plagas.
Las lamentaciones sobre ella
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Revelation 18:1-8
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.