Vivir como Cristo en un mundo roto

Sanar a otros corazones nos cuesta la sangre del corazón

La entrega desinteresada, aun en sus actos más pequeños, exige sacrificio; solo quienes siembran con lágrimas recogen con gozo.

El desinterés, incluso en sus actos y efectos más pequeños, cuesta algún sacrificio. El trabajo por los demás que no nos cuesta nada, apenas merece la pena hacerse. Hace falta la sangre de nuestro corazón para sanar a otros corazones. Son aquellos que siembran con lágrimas quienes recogerán con gozo.

Toma trabajo fácil si quieres, trabajo que no te cueste nada, da solo lo que no vas a extrañar, ahórrate la negación de ti mismo, el desperdicio y el sacrificio; pero no te sorprendas si tus manos están vacías en el tiempo de la cosecha. Debemos dar si queremos recibir; debemos sembrar si queremos recoger.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: It takes our heart's blood

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura