Un Cristo moribundo solamente no satisfará tu corazón. Mientras alabas el amor que fue crucificado por ti, anhelas amor de un Salvador que vive. Los recuerdos de un amigo que ha muerto pueden ser muy dulces. La fragancia del amor que partió permanece en un hogar como el perfume de flores dulces, cuando las flores ya han sido llevadas. Pero ¡cuán insatisfactorios son los meros recuerdos de tu amigo cuando tu corazón tiene hambre de la presencia real del amor, de su toque y su ternura! Así tampoco los meros recuerdos del Amor que murió en la cruz por ti satisfarán tus anhelos de Cristo. ¡Necesitas al que vive como tu amigo!
"Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo!", clamó el salmista, y clama toda alma redimida. Sólo al comprender la verdad de un Cristo vivo nuestros corazones quedan satisfechos. Anhelamos amor: un seno en el que apoyarnos, una mano que toque la nuestra, un corazón cuyos latidos podamos sentir, una amistad personal que entre en nuestra vida con su simpatía, su inspiración, su compañía, su refugio, su vida, su consuelo. Todo esto es para nosotros el Cristo vivo, si aprendemos la bendita verdad de su resurrección. "Yo soy el que vivo; estuve muerto, mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos." Apocalipsis 1:18
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - April 6
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.