¡El corazón humano es insaciable!
"Cualquiera que beba del agua que yo le daré, nunca volverá a tener sed, jamás. Antes bien, el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna". Juan 4:14
Quien es creyente en Jesús halla en su Señor bastante para satisfacerlo ahora y para contentarlo para siempre. El creyente no es el hombre cuyos días son pesados por falta de consuelo y cuyas noches son tediosas por la ausencia de pensamientos que animen el corazón. Porque él halla en la piedad tal manantial de gozo, tal fuente de consolación, que queda contento y feliz.
Ponlo en un calabozo, y hallará buena compañía.
Colócalo en un yermo estéril, y comerá el pan del cielo.
Arráncalo de la amistad, y se encontrará con "el amigo que se apega más que un hermano".
Arruina todas sus calabazas, y hallará refugio bajo la Roca de los Siglos.
Mina los cimientos de sus esperanzas terrenales, y su corazón seguirá firme, confiando en el Señor.
El corazón humano es insaciable hasta que Jesús entra en él, y entonces es una copa que rebosa. Hay tal plenitud en Cristo, que Él solo es el TODO del creyente. El verdadero santo queda tan completamente satisfecho con la suficiencia absoluta de Jesús, que ya no tiene sed, ¡a menos que sea de tragos más profundos del manantial de vida!
De ese dulce modo, creyente, has de TENER SED. No será una sed de dolor, sino de amoroso deseo. Hallarás que es cosa dulce anhelar un gozo más pleno del amor de Jesús.
Uno en tiempos pasados ha dicho: "He estado hundiendo constantemente mi cubo en este pozo; pero ahora mi sed de Jesús se ha vuelto tan insaciable, que anhelo poner el pozo mismo en mis labios, ¡y beber!"
¿Es este el sentir de tu corazón ahora, creyente? ¿Sientes que todos tus deseos quedan satisfechos en Jesús, y que no tienes ahora otra necesidad sino conocerlo más y tener comunión más estrecha con Él? Entonces ven continuamente a la fuente, y toma del agua de vida libremente. Jesús nunca pensará que tomas demasiado, sino que siempre te dará la bienvenida, diciendo: "¡Bebe, sí, bebe abundantemente, oh amado mío!"
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Spurgeon Treasures — The human heart is insatiable!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.