Flores de un jardín puritano

Solo el amor de Cristo puede arrancar el amor propio

El amor propio no puede ser expulsado por esfuerzo humano; solo un amor más poderoso, el amor a Cristo, puede arrancarlo, como un clavo saca a otro clavo.

"Los hombres no pueden expulsar el amor propio. Tiene que ser otro amor más poderoso el que los aparte del amor de sí mismos; así como un clavo saca a otro clavo."

Esta es una verdadera filosofía. El amor a Dios es lo único que puede expulsar el amor al pecado. Muchos lo olvidan y se ponen a extraer el viejo amor. Esta es una tarea muy tediosa; imposible, en verdad, con tan pobres herramientas como las que poseemos. Atormentan el cuerpo y torturan la mente, pero el viejo clavo del amor propio está oxidado dentro y no se mueve. ¡Antes podrían desbaratar la trama de su propia humanidad que arrancar sus viejos afectos arraigados! El clavo del yo ha sido clavado a fondo y además remachado, ¡y no podemos desalojarlo!

Es admirable ver cómo el amor a Cristo saca al amor propio de su escondite. Al principio lo sacude y lo afloja; poco a poco lo va empujando de su lugar, y al fin lo echa fuera del todo. Al principio el yo es negado en algo, luego es disciplinado y mantenido bajo control, y finalmente el hombre halla placer en combatirlo y se gloría en la sumisión de la carne al sufrimiento y a la pérdida.

¡Oh, bendita mano de Jesús, clava el clavo del amor divino! ¡Golpea fuerte, Señor! ¡Saca el hierro oxidado de mi egoísmo! Que no quede un fragmento de él. Solo tu amor puede vencer mi amor propio. Solo tú puedes conquistar el yo en mí. Ninguna fuerza secundaria bastará. Mi Dios, tienes que mostrar el poder del amor, o mi vil corazón nunca se apartará del yo.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: The old nail of self-love is rusted in, and will not stir!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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