¡Oh! qué iluminación, qué gozos, qué consuelo, qué deleite de corazón experimenta aquel hombre que ha aprendido a alimentarse de Jesús, y de Jesús solo. Sin embargo, la realization que tenemos de la preciousidad de Cristo es, en esta vida, imperfecta en el mejor de los casos. Como dice un antiguo escritor: «¡Es solo un gusto!». Hemos gustado tan solo «que el Señor es bondadoso», pero aún no sabemos cuán bueno y bondadoso es Él; aunque lo que sabemos de Su dulzura nos hace anhelar más. hemos disfrutado las primicias, y ellas nos han dejado con hambre y sed de la plenitud de la vendimia celestial. Aquí somos como Israel en el desierto, que tuvo solo un racimo de Escol; allí estaremos en el viñedo.
Ahora somos apenas principiantes en la educación espiritual; pues aunque hemos aprendido las primeras letras del alfabeto, aún no podemos leer palabras, y mucho menos formar oraciones. Como dice uno: «Quien haya estado en el cielo apenas cinco minutos, sabe más que todos los teólogos de la tierra».
Tenemos muchos deseos no satisfechos por ahora, pero pronto todo anhelo será saciado; y todas nuestras facultades hallarán la más dulce ocupación en aquel mundo eterno de gozo. Oh cristiano, dentro de muy poco tiempo estarás libre de todas tus pruebas y tus aflicciones. Tus ojos, que ahora están bañados en lágrimas, no llorarán más. Contemplarás en arrobamiento inefable el esplendor de Aquel que está sentado en el trono. Aún más: en Su trono te sentarás tú. El triunfo de Su gloria será compartido por ti. Su corona, Su gozo, Su paraíso: ¡estos serán tuyos! ¡Serás coheredero con Aquel que es heredero de todas las cosas!
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: July 20 — Morning
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.