Es evidente que el hombre nunca alcanza un verdadero conocimiento de sí mismo, hasta que antes ha contemplado el rostro de Dios y, después de tal contemplación, desciende para mirarse a sí mismo.
Fuente y atribución
Autor original: John Calvin
Título original: Pithy gems from John Calvin — 36
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Calvin, publicado originalmente en Grace Gems.