Palabras diarias para los peregrinos de Sion

Sombra y sustancia en el camino de justicia

Dios conduce a su pueblo por el camino de justicia y lo lleva a heredar bienes verdaderos, despojando la religión formal de sus sombras para llenar el alma de la sustancia de Cristo.

¿De dónde proviene que Dios haga a su pueblo «heredar bienes», «conduciéndolo por el camino de justicia, en medio de las sendas del juicio»? Cuando él nos lleva primero al camino de justicia abriendo su santa ley, disipa toda sombra. Habíamos estado reuniendo con gran esfuerzo paja y hojarasca, viviendo con una religión formal, contentos con unos cuantos ordenanzas y sermones, creyendo que ellos nos resguardarían en el día del juicio. Pero eran sólo sombras, tan inútiles para librar el alma de la ira venidera como la sombra de un monte al sol de la mañana. Cuando el Señor comenzó a guiarnos por el camino de justicia, esas sombras se desvanecieron. Entonces el alma necesitaba realidades, un testimonio del favor eterno de Dios, una manifestación de su amor. Comenzó a «hambrear y sed de justicia», a anhelar la manifestación del amor de Jesús, insatisfecha con todo lo que no fuera la obra y el testimonio del Espíritu Santo.

Y cuando Jesús conduce a su pueblo «por el camino de justicia» mostrándoles su justicia gloriosa, comienzan a «heredar los bienes» que anhelaban. Bajo la ley no hay sustancia: es preparar el alma para recibir, vaciarla para llenarla, despojarla para vestirla, herirla para sanarla. Pero cuando él conduce por aquel camino admirable en que el alma es justificada por su justicia imputada, hace que herede sustancia aun ahora sobre la tierra, con un gusto de ella, sus comienzos, su prenda y sus primicias.

¡Qué cosa tan soñada y sombría es una mera profesión de religión! Y ¡qué engaño delicioso es todo el placer del pecado, que deja al alma desnuda, herida y culpable ante Dios! Pero si alguna vez Dios nos regaló la dulce comunión con él, si alguna vez derritió nuestras almas a sus pies y nos bendijo con las comunicaciones de su favor eterno, allí hubo sustancia, peso y poder: el anticipo y la prenda de una eternidad sin fin.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: December 12

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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