Pienso en el amor de Dios como un gran río que se derrama a través de nosotros, así como las aguas se precipitan por un desfiladero en tiempo de crecida. Nada puede impedir que este amor fluya a través de nosotros, excepto, por supuesto, nuestro propio bloqueo del río. ¿A veces sientes que has llegado al fin de tu amor por alguien que te rechaza y te repele? Tal pensamiento es un absurdo, pues uno no puede llegar al fin de lo que no posee. No tenemos reserva alguna de amor. No somos cántaros, somos cauces de río.
Fuente y atribución
Autor original: Amy Carmichael
Título original: Pithy gems from Amy Carmichael — 10
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Amy Carmichael, publicado originalmente en Grace Gems.