Mañana y noche

Soy de Cristo: un argumento para la santidad

Pertenecer a Cristo por donación, redención, dedicación y relación llama al creyente a una vida de santidad práctica que da testimonio ante el mundo.

«Sois de Cristo». Eres suyo por donación, porque el Padre te dio al Hijo. Eres suyo por su compra con sangre, porque Él pagó el precio de tu redención. Eres suyo por dedicación, porque te has consagrado a Él. Eres suyo por relación, porque llevas su nombre y has sido hecho uno de sus hermanos y coheredero.

Esfuérzate en mostrar al mundo de manera práctica que eres el siervo, el amigo, la esposa de Jesús. Cuando seas tentado a pecar, responde: «¡No puedo cometer esta gran maldad, porque soy de Cristo!». Principios inmortales prohíben al amigo de Cristo pecar. Cuando la riqueza se te ofrezca para ganarla por el pecado, di: «¡Soy de Cristo!» y no la toques. ¿Estás expuesto a dificultades y peligros? Mantente firme en el día malo, recordando que eres de Cristo. ¿Estás donde otros se sientan ociosos sin hacer nada? Levántate a la obra con todas tus fuerzas; y cuando el sudor esté en tu frente y seas tentado a holgazanear, clama: «No, no puedo detenerme, porque soy de Cristo y no puedo holgazanear».

Cuando el canto seductor del placer te tiente a salir del sendero del bien, responde: «Tu música no puede encantarme; soy de Cristo». Cuando la causa de Dios te llame, da tus bienes y entrégate a ti mismo, porque eres de Cristo. Nunca desmientas tu profesión. Sé siempre uno de esos cuyas costumbres son cristianas, cuyo hablar es semejante al del Nazareno, cuya conducta y conversación destilan tanto el cielo que todos los que te vean sepan que eres del Salvador, reconociendo en ti sus rasgos de amor y su semblante de santidad. «¡Soy romano!» era antaño un motivo de integridad; con mucha más razón, pues, sea este tu argumento de santidad: «¡Soy de Cristo!».

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: January 12 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura