¡Una palabra de aliento, pobre pecador perdido, para ti! Piensas que no debes acercarte a Dios porque eres vil. Pues bien, no hay un solo cristiano vivo en la tierra que no haya sido llevado a sentir que es vil. Si Job, e Isaías, y Pablo se vieron obligados a decir "yo soy vil", oh, pobre pecador, ¿te avergonzarás de unirte a la misma confesión? Si la gracia divina no erradica todo pecado del creyente, ¿cómo esperas hacerlo tú mismo? Si Dios ama a su pueblo aun cuando es vil, ¿piensas que tu vileza impedirá que te ame? ¡Cree en Jesús, tú, proscrito de la sociedad de este mundo! Jesús te llama, tal como eres.
Di aun ahora: "Tú has muerto por los pecadores; soy un pecador, Señor Jesús, rocíame con tu sangre"; si confiesas tu pecado hallarás perdón. Si ahora, con todo tu corazón, dices: "Soy vil, lávame", serás lavado ahora. Si el Espíritu Santo te capacita para clamar desde lo profundo de tu corazón:
"Tal cual soy, sin un plea,
sino que tu sangre fue derramada por mí,
y que tú me mandas venir a Ti,
¡Oh Cordero de Dios, vengo!"
te levantarás de la lectura de esta porción matutina con todos tus pecados perdonados; y aunque despertaste esta mañana con cada pecado que el hombre haya cometido sobre tu cabeza, esta noche descansarás aceptado en el Amado; aunque antes estuviste degradado con los harapos del pecado, serás adornado con un manto de justicia, y aparecerás tan blanco como los ángeles. Porque "ahora", fíjate bien, "ahora es el tiempo aceptable". Si "crees en aquel que justifica al impío, eres salvo". ¡Oh! ¡Que el Espíritu Santo te dé fe salvadora en Aquel que recibe a los más viles!
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: June 6 — Morning
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.