«Un hombre que quiere protegerse del frío en invierno cierra todas sus puertas y ventanas. Y, sin embargo, el viento se colará, aunque no deje ninguna abertura para él.»
No debemos dejar ninguna entrada al pecado, sino tapar cada agujero y rendija por los que pueda entrar. Hay necesidad de gran cuidado al hacerlo, porque aun cuando hayamos hecho lo mejor posible, el pecado hallará una entrada.
Durante el tiempo de frío amargo cerramos bien las puertas, sellamos las ventanas y corremos las cortinas, y aun así se nos hace sentir que vivimos en un clima nórdico.
De igual modo debemos ser diligentes para excluir el pecado, y tenemos abundante necesidad de guardar cada punto, porque después de haberlo hecho todo, de una manera u otra se nos hará sentir que vivimos en un mundo pecador.
Bien, ¿qué debemos hacer? Debemos seguir las medidas que la prudencia común nos enseña en los asuntos terrenales. Debemos ahuyentar el frío manteniendo un buen fuego dentro. Así también, la presencia del Señor Jesús en el alma puede calentar tanto el corazón que la mundanalidad y el pecado serán expulsados, y seremos santos y felices a la vez. Que el Señor lo conceda, por amor de Jesús.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Stop up every hole and cranny!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.