«Tus zapatos serán de hierro y de bronce; y como tus días, ¡así será tu fuerza!» Deuteronomio 33:25
«No me deseches en la vejez; ¡no me abandones cuando se haya ido mi vigor!» Salmo 71:9
«Desde mi juventud, oh Dios, me has enseñado, y hasta hoy declaro tus maravillosas obras. Aun cuando envejezca y encanezca, no me abandones, oh Dios.» Salmo 71:17-18
«Los justos florecerán como la palmera, crecerán como el cedro del Líbano; plantados en la casa del Señor, florecerán en los atrios de nuestro Dios. Aun en la vejez darán fruto, se mantendrán frescos y lozanos.» Salmo 92:12-14
«¡Escúchame! He cuidado de ti desde que naciste. Sí, te llevé desde antes que nacieras. Seré tu Dios a lo largo de toda tu vida, hasta que tus cabellos encanezcan. Yo te hice y yo cuidaré de ti. Te llevaré y te salvaré.» Isaías 46:3-4
«Por tanto, no nos desanimamos. Aunque por fuera nos vamos desgastando, por dentro nos renovamos día a día. ¡Pues nuestra ligera y momentánea aflicción produce para nosotros un peso eterno de gloria que sobrepasa toda comparación!» 2 Corintios 4:16-17
Fuente y atribución
Autor original: Charles Buck
Título original: The Aged Christian — parte 8
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Buck, publicado originalmente en Grace Gems.