Palabras diarias para los peregrinos de Sion

Toda bendición espiritual nos llega solo en Cristo

Si somos bendecidos con toda bendición espiritual, solo es en Cristo que lo somos. Nada hay en nosotros mismos; toda certidumbre reposa en los propósitos fijos de Dios y en nuestra unión con su Hijo amado.

Si eres bendecido con toda bendición espiritual, solo es "en Cristo" que lo eres. Si fuiste escogido antes de la fundación del mundo, solo fue "en Cristo" que fuiste escogido. Él es nuestra cabeza del pacto. Lo que somos, solo lo somos en él. No hay nada en nosotros mismos; allí no hay firmeza. Todo fluctúa aquí abajo; todo es incierto en cuanto al hombre. La certidumbre está con Dios, y la fijeza de los propósitos de Dios es nuestro gran y único sostén. Así, la doctrina de la elección recibida en el corazón derrama una sagrada bendición sobre toda la verdad de Dios, pues le da estabilidad. No es una doctrina árida que los hombres puedan lanzar de mano en mano como una pelota; ni un artículo de un credo escrito en los documentos de una iglesia, ni una teoría para debatir por los teólogos. Tampoco es una vaga idea flotante reunida de unos pocos pasajes oscuros y dudosos de la Palabra de Dios. No es una luz de meteoro que danza sobre pantanos y ciénagas. Es una luz firme colocada por la mano de Dios en las Escrituras, como antaño puso luces en los cielos para alumbrar la tierra. Por eso difunde sus rayos sobre toda la verdad de Dios.

Pues es "en Cristo" que su pueblo fue escogido, y por tanto, siendo la elección en Cristo, se refleja con todos los rayos del Sol de justicia sobre cada verdad del evangelio. No hay una sola verdad del evangelio ni una sola bendición espiritual que no derive su bendición de su conexión con la Persona y la obra del Hijo de Dios; y lo que es cierto de todas, es cierto de esta: la bendición de la elección radica en que es "en Cristo." Ciertamente estas cosas son difíciles de creer, pues nuestro corazón incrédulo halla muy difícil creer cuanto es para nuestro bien. Podemos creer con facilidad las mentiras de Satanás; pero creer las verdades de Dios de modo que entremos en su belleza y bendición, sintamos su poder vivificante y vivamos bajo su influencia alentadora, es otra cosa. Y, sin embargo, todo lo que tenemos que hacer, y solo Dios puede capacitarnos para hacerlo, es recibir lo que él se ha complacido en darnos con misericordia; sentir su poder, disfrutar su dulzura y saber por nosotros mismos, por el sello del Espíritu, que nos ha bendecido, aun a nosotros, y eso con vida para siempre.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: September 14

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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