Toda nuestra esperanza está en Jesús. ¡Ayúdanos, bendito Salvador, o de lo contrario morimos! Concédenos ver la adaptación de Tu carácter y de Tu obra a todas nuestras necesidades y debilidades, a las pruebas y dificultades, a los dolores y pecados de nuestras naturalezas caídas, sufrientes y tentadas. Hay un mérito infinito en Ti para satisfacer toda la magnitud de nuestra culpa infinita. Ojalá mostremos mayor disposición a renunciar a toda dependencia de nosotros mismos, para que Tú seas entronizado en nuestros corazones como Señor de todo. Haznos más celestiales, más semejantes a peregrinos. Nuestras gracias son débiles: Señor, sostenlas. Nuestros afectos son tibios: Señor, avívalos. Escudríñanos, pruébanos, guíanos. Usa la disciplina que Tú veas mejor; que todo ello resulte en nuestra creciente santificación, en hacernos más precioso Tu favor y en llevarnos a vivir bajo un sentido más constante y real de las cosas que no pueden ser sacudidas.
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: Oración familiar 43
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.