Consuelo para peregrinos

Todo el infierno que jamás tendrás es solo lo que sufres en este mundo

Considera, cristiano, que todas tus pruebas, cruces y miserias en este mundo son todo el infierno que jamás tendrás; lo peor ya pasó, y lo mejor, el cielo eterno, aún está por venir.

Considera, cristiano, que todas tus pruebas y aflicciones, calamidades y miserias, cruces y pérdidas que encuentras en este mundo, ¡es todo el infierno que jamás tendrás!

Aquí y ahora tienes tu infierno. ¡Después tendrás tu cielo!

Esta es la peor parte de tu condición; ¡lo mejor está aún por venir!

Lázaro tuvo primero su infierno y al último su cielo; pero el rico tuvo primero su cielo y al último su infierno.

Tienes aquí todos tus dolores, penas y angustias, ¡que jamás volverás a tener! Tu descanso, reposo y placer están aún por venir.

Aquí tienes todos tus amargos; ¡tus dulces están aún por venir!

Aquí tienes tus tristezas; ¡tus gozos están aún por venir!

Aquí tienes todas tus noches de invierno; ¡tus días de verano están aún por venir!

Aquí tienes tus males; ¡tus bienes están aún por venir!

La muerte pondrá fin a todos tus pecados, ¡y a todos tus sufrimientos!

La muerte será la entrada a aquellos goces, deleites y consuelos que nunca tendrán fin.

¿Quién puede meditar seriamente en esto y no guardar silencio bajo la más dolorosa vara de Dios?

Fuente y atribución

Autor original: Thomas Brooks

Título original: All the hell that you shall ever have!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Brooks, publicado originalmente en Grace Gems.

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