No tenemos razón para enorgullecernos; todo lo que tenemos, somos o hacemos de bueno se debe a la gracia libre y abundante de Dios. Un pecador arrancado de la destrucción únicamente por la gracia soberana debe ser muy absurdo e inconsecuente si se enorgullece de los dones gratuitos de Dios. San Pablo expone su propia situación, versículo 9. Se alude a los crueles espectáculos de los juegos romanos, donde se obligaba a los hombres a destrozarse unos a otros para divertir al pueblo; y donde el vencedor, aun destruyendo a su adversario, no escapaba con vida, sino que solo era reservado para otro combate y acababa siendo muerto al final. El pensamiento de que muchos ojos están puestos en los creyentes cuando luchan con dificultades o tentaciones debería alentar la constancia y la paciencia. «Nosotros somos débiles, pero vosotros sois fuertes». No todos los cristianos están expuestos por igual. Algunos sufren mayores penurias que otros. El apóstol entra en particularidades de sus sufrimientos. ¡Y cuán gloriosas la caridad y la devoción que los llevaron a través de todas estas pruebas! Sufrieron en sus personas y en su reputación como los peores y más viles de los hombres; como la misma basura del mundo, que ha de ser barrida; más aún, como la inmundicia de todas las cosas, la escoria de todas las cosas. Y todo el que quiera ser fiel en Cristo Jesús debe estar preparado para la pobreza y el menosprecio. Cualquiera que sea lo que los discípulos de Cristo sufran de parte de los hombres, deben seguir el ejemplo de su Señor y cumplir su voluntad y sus preceptos. Con él y por él deben estar dispuestos a ser despreciados y maltratados. Es mucho mejor ser rechazado, despreciado y maltratado, como lo fue San Pablo, que contar con la buena opinión y el favor del mundo. Aunque el mundo nos deseche como viles, podemos ser preciosos para Dios, recogidos por su propia mano y colocados en su trono.
Reclama su consideración como padre espiritual de ellos en Cristo, y muestra su preocupación por ellos (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — 1 Corinthians 4:7-13
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.