¡Oh, mi precioso Salvador! Tú eres todo lo que necesito para el tiempo y para la eternidad. Tú eres… mi descanso en el cansancio, mi alivio en el dolor, mi fortaleza en la debilidad.
¿Hay algo demasiado difícil para el Señor?
¿Hay algo demasiado pequeño para el Señor?
¿Hay algo demasiado grande o pesado para el Señor?
¡No!
Mi amado y adorable Señor, caigo en tus brazos en busca de sostén, dirección y bendición.
En verdad, no soy digno ni de la menor de tus misericordias, y lo siento. ¡Pero tus misericordias son libres! ¡Oh, las maravillas de tu amor, que puede soportar una debilidad y unos extravíos como los míos! Te adoro y te venero, y me sumiría gozosamente en el abismo insondable del amor, donde el pecado y el yo se pierden.
¡Oh, mi precioso Salvador, cuán bendita es tu presencia en medio de las tempestades de esta tierra cansada! ¡Cómo todo lo que es de la tierra se retira ante el sombreado de tu presencia! Precioso Señor, atráeme más y más a tu cámara secreta, donde el mundano jamás entró, donde la carne nunca fue alimentada.
Fuente y atribución
Autor original: Ruth Bryan
Título original: All I need
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Ruth Bryan, publicado originalmente en Grace Gems.