Que cada hombre permanezca en el llamamiento al que fue llamado, y su obra será tan sagrada como la del ministerio. No es lo que un hombre hace lo que determina si su trabajo es sagrado o secular, sino por qué lo hace. El motivo lo es todo. Que un hombre santifique al Señor Dios en su corazón, y a partir de entonces no podrá realizar ningún acto común. Practiquemos el noble arte de convertir cada obra en un ministerio sacerdotal. Creamos que Dios está en todas nuestras acciones sencillas, y aprendamos a encontrarlo allí.
Fuente y atribución
Autor original: A. W. Tozer
Título original: Treasures from A. W. Tozer — 196
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de A. W. Tozer, publicado originalmente en Grace Gems.