El viejo artista pagano
Cuando al viejo artista pagano le preguntaron por qué se tomaba tanto cuidado con la espalda de las figuras que esculpía, ya que quedarían contra la pared y nadie jamás las vería, su noble respuesta fue: «Los dioses las verán». Así también nosotros, siempre trabajamos para la mirada de Dios, y debemos dar siempre lo mejor de nosotros.
No solo trabajamos para la mirada de Dios, sino que es la propia obra de Dios la que estamos realizando. Sea un hombre carpintero, pintor, cantero, agricultor, maestro o ministro, es la obra de Dios la que tiene entre manos, y debe dar lo mejor de sí.
El viejo Stradivarius, el fabricante de violines, tenía razón cuando decía que si su mano se aflojaba, robaría a Dios. Robamos a Dios siempre que hacemos algo con descuido, o que damos menos que lo mejor de nosotros. Un escritor dice: «El universo no está del todo completo sin mi obra bien hecha». Desrepresentamos a Dios y le defraudamos cuando hacemos de manera descuidada cualquier cosa, por pequeña que sea, que Él nos da para hacer.
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Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: The old heathen artist
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.