El año devocional de Miller

Trabajar y velar con la espada del Señor

Edificamos el muro del carácter rodeados de enemigos. Mientras trabajamos con diligencia debemos tener siempre lista la espada de la Palabra de Dios.

Todos debemos trabajar en el muro del templo de Dios, edificando cada uno cerca de su propia puerta. Nunca hemos de aflojar nuestra diligencia, pues en cada momento hay algún deber que cumplir. Pero trabajamos rodeados de enemigos. Por todas partes hay quienes se nos oponen, dispuestos a atacarnos y a detener nuestro servicio. El joven cristiano en la tienda, en la escuela o en la universidad está constantemente expuesto a la tentación. Sus compañeros no son todos piadosos; algunos intentarán apartarlo de Cristo. En su propio corazón hay también enemigos que resisten el bien y buscan su ruina. Por eso, mientras trabaja, debe estar listo en cualquier instante para pelear.

Cada cristiano debe llevar su espada ceñida al lado de continuo. La espada del cristiano es la Palabra de Dios. La mejor preparación para enfrentar la hostilidad del mundo es llenarse de las Sagradas Escrituras. A lo largo de la vida llegan muchas ocasiones en que un versículo citado es una espada desenvainada para herir al enemigo. Así venció Jesús al tentador: en cada tentación sacó una Palabra de Dios y con ella hirió al adversario.

Así podemos todos aprender a pelear, edificando siempre en el muro del carácter y rechazando siempre al enemigo que nos asalta.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - September 2

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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