"En cuanto a mí, ¡lejos de mí el gloriarme sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo!" Gálatas 6:14
Hubo tres cruces en lo alto del monte de Calvario hace mucho tiempo: una era la del Rey de amor, y dos las de los esclavos del pecado.
En mi Monte de Salvación siguen erguidas tres cruces; en una muere la Víctima celestial, y en las otras dos, las víctimas terrenales y malvadas.
La primera es la cruz de mi Señor Jesucristo, tan llena de desolación sombría para Él, tan llena de vida y paz para mí: la carta de mi perdón, mi aceptación ante Dios, mi herencia en el glorioso hogar del Rey de reyes. Lejos de mí el gloriarme en algo distinto a ella. Será mi canción en el tiempo y en la eternidad.
La segunda es la cruz de este mundo presente. Desde que encontré a mi Salvador, el mundo, que antes ocupaba tanto espacio en mi estima, ha recibido una herida mortal. Ahora es algo hueco, una mentira, una vanidad, oropel y pintura. Sus ambiciones, sus premios, sus placeres, sus amistades: cada uno ha caído de su alto estado, y otros motivos me gobiernan ahora.
Y la tercera es mi propia cruz. Pues yo mismo comparto la muerte de mi Señor. He sido iniciado en el misterio de su sacrificio. Estoy separado, por un abismo semejante al de la tumba, de mis antiguos pensamientos y caminos, de mis antiguos amores y odios, de mi antiguo ser y obrar. He muerto y resucitado, vivificado por el mismo poder omnipotente que vivificó a mi Redentor hace ya muchos años.
Fuente y atribución
Autor original: Alexander Smellie
Título original: The Hour of Silence — Galatians 6:14
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Alexander Smellie, publicado originalmente en Grace Gems.