Palabras de consuelo divino

Un amor que las montañas no pueden mover

Lo created se desvanece y los montes se tambalean, pero el amor del Dios del pacto permanece para siempre. Su bondad con sus hijos no se aparta, sellada con la sangre de Cristo.

No hay nada verdadero sino el cielo; nada inmutable sino Dios. «Los montes se apartarán, y los collados se removerán». Lo elevado y lo hermoso, lo fuerte y lo atrayente de todo bien creado se marchitará y se desvanecerá, sacudido hasta sus cimientos por el terremoto del tiempo y la inestabilidad humana. Pero el pacto de amor de Dios, y el amor de Dios por su pacto, permanecen para siempre, porque Dios lo ha hablado y es imposible que mienta. Siéntate, alma mía, y medita un momento en esta verdad que alienta el corazón y sacia el alma: el amor inmutable de tu Dios y Padre del pacto. «Los montes se apartarán, y los collados se removerán; pero mi misericordia no se apartará de ti, ni el pacto de mi paz se removerá, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti».

«Mi misericordia». ¡Qué palabras tan conmovedoras! La bondad humana es dulce y grata; ¿cuánto más la bondad divina, el amor de Dios? ¡Cuán amable es Jesús! Hay bondad en todo lo que hace y en todo lo que dice: bondad en sus promesas, bondad en sus reprensiones, bondad en lo que da, bondad en lo que retiene y bondad en lo que quita; bondad en cada golpe de su vara y bondad en cada sonrisa de su amor. «No se apartará de ti». Considera, alma mía, el amor de Dios por ti como un amor eterno. Nunca se apartó ni se apartará. A pesar de tu caída en Adán, de tu naturaleza depravada y de tus continuos pecados, el amor de Dios permanece. Puede que por un breve instante oculte la luz de su rostro, o que te discipline por tus desvíos; pero, habiéndote amado una vez, te ama hasta el fin. La riqueza puede dejarte, la salud faltarte, los amigos abandonarte y la misma vida apagarse; pero el amor paternal de Dios y la simpatía fraterna de Cristo nunca, jamás cambiarán. El pacto de paz sellado con la sangre de Cristo nunca será removido. En medio de los cambios de esta vida, aférrate a Aquel cuyo pacto nunca se altera y cuya bondad nunca cambia: Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: GOD'S UNCHANGING LOVE

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura