Al comenzar un año, solemos decir feliz año y desear lo mejor a quienes nos rodean. Ese deseo nace de un corazón generoso, y es valioso. Sin embargo, no podemos forzar los días, ni ordenar las circunstancias de la vida para fabricar felicidad.
Lo único seguro es esta verdad: sólo Dios conoce la mejor manera de bendecir a cada persona. Su sabiduría ve más lejos que nuestros planes y conoce lo que realmente edifica. Podemos orar, acompañar y servir, pero sin confundir nuestras buenas intenciones con la mano de Dios.
Por eso, en vez de regalar fórmulas, entreguemos a Dios a nuestros seres queridos. Cuando Él camina con alguien, la bendición llega como Él quiere, con su propósito y su paz. Esa es una oración más fiel y más poderosa que cualquier palabra de ceremonia.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - January 1
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.