Que todo pensamiento mundano, toda preocupación y toda inquietud sean dejados a un lado, para que disfrutemos un anticipo de la bienaventuranza eterna que está a Tu diestra. Venimos, oh Señor lleno de gracia, confiando en Tu misericordia y amor en Jesús. Dirigiríamos el ojo indiviso de la fe a Su salvación acabada; regocijándonos de que sea tan libre como siempre, y tan eficaz como siempre.
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: Oración familiar 39
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.