"Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo." Efesios 1:8
Todos somos por naturaleza propensos a la gratificación presente. De ningún modo basta, por tanto, explicarnos nuestro deber ni imponerlo mediante recompensas y castigos futuros. Tiene que haber placeres a la mano que contrapesen los atractivos del pecado y superen cuanto esa hechicera pueda ofrecer. La religión de Jesús se adapta a este sentimiento tan general: trae consigo la posesión de la mejor felicidad aquí, un rico anticipo, en esta vida, de la gloria celestial. La salvación proviene del Señor hacia el pecador al creer, tal como una amplia herencia legada a una persona endeudada. Al punto transforma toda su condición: lo libra de todo lo que debe, suple todo lo que necesita y le da rango, distinción y autoridad, de las que antes era un perfecto desconocedor.
Tal bienaventuranza, en el perdón de todos mis pecados, en el acceso a Dios con confianza, en la victoria sobre mis enemigos espirituales, concédeme, oh Dios mío, disfrutar —librándome del sentido de deuda y del temor de la culpa y de toda obligación que no sea la fe y el amor.
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — August 22
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.