Un Dios que ni ve, ni oye, ni sabe, ni se interesa, ni ayuda, ni salva, es una vanidad, y jamás podrá reclamar la hombría de los hombres inteligentes. Un Dios así debería ser despreciado, no adorado.
Fuente y atribución
Autor original: William S. Plumer
Título original: Choice quotes from William S. Plumer — 42
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de William S. Plumer, publicado originalmente en Grace Gems.