Proverbios comunes y dichos sabios

Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar

Una máxima sobre el orden y la disciplina, recordando que la armonía nace de dar a cada cosa su lugar debido.

Un lugar para cada cosa, y cada cosa en su lugar.

Este proverbio enseña que el orden exterior es reflejo de un orden interior. Cuando cada objeto ocupa su lugar, la vida se desenvuelve con calma y se evita el caos que nace del descuido. La disciplina de poner cada cosa en su sitio es una pequeña práctica de fidelidad que protege el tiempo y trae paz.

Dios es un Dios de orden, no de confusión. Esa verdad se extiende también a la vida del espíritu: cuando damos a cada cosa su lugar —el trabajo, el descanso, la oración, la familia, el servicio— el corazón encuentra sosiego. Mantener en su justo lugar lo que tiende a desordenarse es un acto de sabiduría cotidiana.

Que el Señor nos conceda discernimiento para ordenar nuestras prioridades según su voluntad, y fidelidad para mantener cada cosa en el lugar que le corresponde.

Oración: Padre, danos sabiduría para ordenar nuestra vida conforme a tu designio, y constancia para mantener cada cosa en su lugar. Amén.

Fuente y atribución

Autor original: Various

Título original: Common Proverbs and Wise Sayings — A place for everything, and everything in its place

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Various, publicado originalmente en Grace Gems.

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