Destellos desde las ventanas de la vida

Un momento de oscuridad y luego el rostro de Jesús

La muerte del creyente es como atravesar un breve pasaje oscuro que desemboca de pronto en la luz del cielo, junto al rostro de Jesús.

Se cuenta la historia de un cazador que cayó muy al fondo de un profundo desfiladero. Después de avanzar a gatas durante un largo trecho, siguiendo el curso de un arroyo, llegó al parecer al final del pasadizo. No parecía haber ninguna salida más adelante. Las aguas hervían y gorgoteaban, y él sabía que debía de existir una abertura bajo la superficie. Pensó que quizá lo llevara a algún lugar abierto. Sabía que quedarse donde estaba significaba una muerte rápida. Así que se sumergió en las aguas para ser arrastrado por su corriente. Por un momento hubo oscuridad: fue arrastrado por una corriente impetuosa y salvaje. Al poco tiempo, había atravesado el desfiladero y salido a la brillante luz del sol. Había sido llevado al hermoso valle, al centro de su maravillosa belleza, con flores y cantos de aves a su alrededor.

He aquí una parábola de la muerte del cristiano. Hay un momento de oscuridad y misterio, cuando el espíritu entra en el valle tenebroso; y entonces: ¡el Cielo, el rostro de Jesús, la gloria, la vida eterna!

No hay una larga experiencia de oscuridad. No hay una lucha dolorosa, ni un vagar entre sombras sepulcrales, ni un combate con enemigos horribles. «Ausente del cuerpo, presente al Señor» es la afirmación inspirada del hecho de la muerte del cristiano. En un momento el creyente cierra los ojos a los amigos de la tierra; al momento siguiente los abre en el Cielo, ¡sobre el rostro de Jesús!

«Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.» 1 Juan 3:2

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Here is a parable of the Christian's dying

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura