Un rayo del rostro de Dios basta para llenar el corazón del creyente hasta desbordarse. Basta para iluminar la pálida mejilla del santo moribundo con un brillo seráfico, y hacer cantar de alegría el corazón de la viuda solitaria.
Fuente y atribución
Autor original: Robert Murray McCheyne
Título original: Short pithy gems from Robert Murray McCheyne — 45
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Robert Murray McCheyne, publicado originalmente en Grace Gems.