Consuelo escogido para santos afligidos

Un testimonio de amor y mente sana en el dolor

El retrato que el Dr. Arnold hace de su hermana: una vida de amor abnegado y sufrimiento prolongado, sostenida por Dios aun en el valle de sombra de muerte.

Homenaje del Dr. Arnold a su hermana

Nunca vi una instancia más perfecta del espíritu de poder, de amor y de una mente sana: un amor intenso, casi hasta la aniquilación del egoísmo; un martirio cotidiano durante veinte años, en los que se mantuvo firme en su resolución, formada desde temprano, de nunca hablar de sí misma; solícita incluso de los alfileres y cintas del vestido de mi esposa, de la confección de un gorrito de muñeca para una niña; pero de sí misma (salvo en lo que concernía a su maduración en toda bondad) completamente despreocupada; disfrutando de todo lo amable, gracioso, hermoso y noble, ya en las obras de Dios o en las del hombre, con el más vivo deleite; heredando la tierra hasta la plenitud de la promesa, sin salir jamás de su lecho ni cambiar de postura. Y preservada a través del mismo valle de sombra de muerte, de todo temor o impaciencia, y de toda nube que nublara su razón y pudiera malograr la belleza de la gloriosa obra de Cristo. Ojalá Dios me conceda acercarme, aunque sea a cien grados, al lugar que ella ocupa en la gloria.

Fuente y atribución

Autor original: Manton Eastburn

Título original: Dr. Arnold's Tribute to His Sister

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Manton Eastburn, publicado originalmente en Grace Gems.

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