Carta escrita por Edward Bickersteth a su hija inválida
La enferma tiene el derecho más fuerte, por su misma debilidad, sobre el padre ausente; y así comienzo mis cartas con una para ti. Y si esto es así en el amor paternal terrenal, que es solo una gota del océano, entonces ha de serlo infinitamente más en el amor paternal celestial, el océano mismo del cual proviene originariamente todo otro amor.
Mi hija está llamada a glorificar a Dios en un camino más difícil que el que su padre ha de recorrer; mediante una aquiescencia tranquila, paciente, confiada y amorosa en la voluntad del Señor, en medio del sufrimiento cotidiano. Me regocijo al ver cómo el Espíritu Santo la ayuda poderosamente a aprender la lección, que la ayudará a gozarse para siempre.
El corazón de un padre anhela a su hija afligida que atraviesa pruebas prolongadas; pero un Padre celestial, mejor, más sabio y más amoroso, dirige todo esto. No durará ni un momento más de lo que él considere conveniente para el mayor bien de mi hija, y también para un objeto mucho más alto: su propia gloria, al herir a Satanás mediante una vasija de barro débil, y al expulsar perpetuamente a ese enemigo maligno de un templo que el Señor consagrará para sí mismo para siempre.
Fuente y atribución
Autor original: Manton Eastburn
Título original: Letter Written by Edward Bickersteth to His Invalid Daughter
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Manton Eastburn, publicado originalmente en Grace Gems.