Porciones diarias

Una fe establecida que resiste las tormentas

No basta con levantar una profesión; ha de establecerse. Solo la obra que Dios edifica y confirma permanece firme ante el error y el mal.

La familia viva de Dios necesita ser establecida en la verdad, de modo que no sea «niños que fluctúan, llevados por doquiera de todo viento de doctrina». No basta con levantar un edificio; ha de establecerse antes de que podamos saber si resistirá. El momento de mayor ansiedad del constructor es ver cómo se asentará; cómo las paredes soportarán el techo, y cómo cada parte se mantendrá firme y buena sin abombarse ni deslizarse. Cuando se retira el andamiaje de un arco recién construido, ¡cómo mira el arquitecto si se asentará bien y cuál será el descenso, si lo hay!

Así es en la gracia. No basta con hacer una profesión. Muchos edificios se mantienen bien mientras el andamiaje permanece; muchos arcos parecen firmes mientras el andamiaje los sostiene. Así, muchos parecen mantenerse bien en los primeros días, sostenidos por el celo y el fervor, o fortalecidos por el apoyo de otros. Pero, ¿cómo se sostendrá el alma cuando se quitan los apoyos? ¿Será establecida en la fe, o caerá en algún error o en algún mal manifiesto, y, como un arco mal construido, se desplomará cuando retiren el andamiaje? ¡Cuánto vemos a quienes antes parecían firmes en la verdad beber ahora con avidez algún error mortal presentado a sus labios con el encanto de una novedad plausible; y a otros caer de cabeza en algún pecado abierto, o enredarse en algún engaño! ¡Ojalá el Señor os establezca a vosotros, a mí y a todos los que desean temer su nombre, firme y profundamente en su preciosa verdad, para que jamás caigamos presa del mal o del error, sino que tengamos una religión que él mismo sostiene; que la obra en nuestro corazón sea la obra genuina de Dios, principio y fin; un edificio de su propia erección y de su propio establecimiento, que permanezca firme en medio de las tempestades del tiempo y dure por toda la eternidad!

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: August 28

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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