¡Qué pensamiento es este: que si tú y yo poseemos un solo grano de fe viviente, la misma gracia preciosa habita en nuestros corazones que habitó en los corazones de todos los santos de Dios, desde Abel el primer mártir, en todos los santos del Antiguo Testamento, en todos los profetas, mártires, siervos y apóstoles de Dios; y existirá en el seno de cada santo hasta el período más remoto del tiempo! Hay una sola «fe», como hay «un solo Dios, un solo Señor y un solo bautismo»; y es por la posesión de esta «fe igualmente preciosa» que toda la familia de Dios está entretejida en un solo cuerpo glorioso, del cual el Señor Jesucristo es la Cabeza resucitada.
Tú, en ti mismo, puedes ser muy pobre y necesitado, pues la fe nos hace sentir nuestra pobreza y necesidad; puedes pensar y sentirte indigno de la menor mirada favorable de Dios. Pero si el bendito Espíritu ha levantado un solo grano de fe viviente en tu alma, estás sobre la misma sagrada plataforma que los santos, apóstoles, profetas y mártires, y eres tan «acepto en el Amado», tan amado de Dios y tan miembro del cuerpo místico de Cristo, como si fueras el apóstol Pedro, Pablo, Enoc, Abel, Isaías o cualquiera de los profetas.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: November 17
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.