Una lámpara para guiar mis pasos
Quien lleva una linterna por un camino rural de noche solo ve un paso delante de sí. Si da ese paso, avanza con la linterna y así deja al descubierto otro paso. Al cabo llega sano y salvo a su destino, sin haber entrado ni una vez en la oscuridad. Todo el trayecto ha quedado iluminado para él, aunque solo un paso cada vez.
Esto ilustra el método habitual de la guía de Dios. Su Palabra se presenta como una lámpara para los pies. Es una lámpara —no un sol resplandeciente, ni siquiera un faro— sino una lámpara o linterna común y corriente que uno puede llevar en la mano. Es una lámpara "para los pies", que no proyecta sus rayos a lo lejos, ni ilumina un hemisferio, sino que solo alumbra el pequeño trozo de camino polvoriento por donde caminan los pies del peregrino.
Nuestro deber del momento siempre está claro, y eso es hasta donde debemos preocuparnos; porque cuando hacemos lo poco que está claro, llevaremos la luz hacia adelante, y ella brillará sobre el paso del momento siguiente.
"¡Tu palabra es una lámpara que guía mis pies, y una luz para mi camino!" Salmo 119:105
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: a lamp to guide my feet
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.