El año devocional de Miller

Una obra acabada con fidelidad

No son los años, sino la fidelidad, lo que cuenta ante Dios para terminar la obra asignada.

Jesús es el único hombre que ha vivido de tal manera que pudo decir esto.

Las mejores vidas son apenas fragmentos que dejan muchas cosas sin terminar. Sin embargo, deberíamos tomar una lección del modo en que Cristo terminó su obra. Lo hizo, sencillamente, cumpliendo cada día la voluntad de su Padre para ese día.

Murió joven, apenas a los treinta y tres años. Pensamos que quienes mueren jóvenes mueren antes de que su obra esté completa. Aprendemos, sin embargo, que aun un joven que muere puede dejar una obra terminada.

La verdad es que a cada uno se le dan suficientes años para hacer la obra que le fue asignada. Hasta un bebé que vive solo un día, que se limita a mirar los ojos de su madre y luego se va, hace la obra que se le dio para hacer. El joven que muere a los treinta y tres, con las manos llenas de tareas, si tan solo ha vivido fielmente, ha terminado la obra que Dios le dio para hacer. No los años, sino la fidelidad, es lo que cuenta ante Dios.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - March 16

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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