"No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los demás que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios traerá con Él a los que durmieron en Jesús. Por lo cual os decimos esto por palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo descenderá del cielo con aclamación, con voz de arcángel y con trompeta de Dios; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, consolaos unos a otros con estas palabras." 1 Tesalonicenses 4:13-18
¡Qué palabras son estas!
Aquí el apóstol, por dictado del Espíritu Santo, establece un modelo o plataforma de argumentos consolatorios —como tantos antídotos soberanos contra el dolor inmoderado por nuestros parientes piadosos que han partido; y con estas palabras el apóstol querría que los cristianos se consuelen a sí mismos y unos a otros: "¡Por tanto, consolaos unos a otros con estas palabras!"
Las aplicaré:
1º, para consuelo;
2º, para consejo.
Las palabras de consuelo establecidas por el apóstol en este modelo pueden reducirse a diez puntos, algunos de ellos muy comprehensivos, y todos ellos sumamente cordiales y consoladores.
1º. La primera palabra de consuelo es esta, a saber, que nuestros parientes piadosos, por cuya partida estamos de luto y llorando, solo se han quedado dormidos: "No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen." Podemos decir de los santos que han partido, como nuestro Salvador dijo de la muchacha (Mateo 9:24), que no están muertos, sino que duermen; y como habló de Lázaro: "Nuestro amigo Lázaro duerme." (Juan 11:11.)
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Case
Título original: A Prospect of Heaven — parte 1
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Case, publicado originalmente en Grace Gems.