La Iglesia ha sido redimida por precio, pero aún no ha sido plenamente redimida por poder. Cristo ha comprado con su preciosa sangre tanto las almas como los cuerpos de su pueblo, pero todavía no los ha redimido abiertamente. Esta redención sigue siendo futura y no se cumplirá hasta la gloriosa mañana de la resurrección, cuando los cuerpos de los santos muertos sean levantados y los cuerpos de los santos vivos sean transformados en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, al toque de la última trompeta. Esto, pues, es "la redención de la posesión adquirida"; y por ser futura, hemos de esperarla, como dice el apóstol: "Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos" (Romanos 8:25).
Nuestro cuerpo aún no ha sido redimido de su corrupción natural. Mas en la mañana de la resurrección, cuando los muertos sean levantados incorruptibles, entonces la redención del cuerpo será completa. Entonces la herencia será plenamente disfrutada: los santos resucitados y glorificados heredarán a Cristo, y Cristo los heredará a ellos; y su posesión adquirida será librada para siempre de todo enemigo y todo temor, de todo pecado y toda tristeza, de toda corrupción de cuerpo o de alma, y será coronada con un peso eterno y sobremanera excelente de gloria. Hasta este día de redención el Espíritu Santo sella a toda la familia viva de Dios (Efesios 4:30), no sólo asegurándoles su interés salvador en la herencia y siendo él mismo las arras de ella, sino asegurándoles con ello la posesión más cierta de la misma.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: October 8
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.