Mañana y noche

Vela y ora: el mundo está lleno de lazos a cada vuelta

El camino del creyente está sembrado de tentaciones; sólo la oración constante y el cuidado vigilante evitan que se ensucien sus vestidos.

Compañero peregrino, no diga en su corazón: "Iré aquí y allá, y no pecaré"; pues nunca está tan fuera de peligro de pecar, como para jactarse de seguridad. El camino es muy lodoso; será difícil escoger la senda sin ensuciar sus vestidos. Este es un mundo de brea; tendrá que vigilar con frecuencia, si al manipularlo quiere mantener limpias sus manos. Hay un ladrón en cada recodo del camino dispuesto a robarle sus joyas. ¡Hay una tentación en cada misericordia! ¡Hay un lazo en cada gozo! Y si al fin llegare al cielo, será un milagro de la gracia divina, atribuible enteramente al poder de su Padre. ¡Esté sobre aviso!

Cuando un hombre lleva pólvora en la mano, debe cuidar de no acercarse a una vela; y usted también debe cuidar de no entrar en tentación. Aun sus acciones comunes son herramientas de filo cortante; debe cuidar cómo las maneja. No hay nada en este mundo que fomente la piedad del cristiano, sino todo para destruirla. ¡Cuán ansioso debería usted estar de mirar a Dios, para que Él le guarde! Su oración debe ser: "¡Sosténme, y estaré seguro!" Habiendo orado, debe también velar, guardando todo pensamiento, palabra y acción con santa celo.

No se exponga al mal innecesariamente; pero si fuere llamado a exponerse, si se le mandare ir donde vuelan los dardos, nunca salga sin su escudo; pues si una vez el diablo le halla sin ella, se regocijará de que ha llegado su hora de triunfo, y pronto le hará caer herido por sus flechas. Aunque no pueda ser muerto, puede ser herido. "Sed sobrios; velad, que el peligro puede estar en una hora en que todo os parezca más seguro." Por tanto, ponga guardia a sus caminos, y vele en oración. Ningún hombre cayó jamás en pecado por ser demasiado vigilante. Que el Espíritu Santo nos guíe en todos nuestros caminos; así agradarán siempre al Señor.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: March 14 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura