"Estén preparados para servir y mantengan encendidas sus lámparas, como hombres que esperan a su amo para abrirle la puerta inmediatamente en cuanto él llegue y toque, al volver del banquete de bodas." Lucas 12:35-36
En el pasaje del cual estas palabras forman parte, tenemos el cuadro de unos siervos entregados que esperan con expectación el regreso de un amo a quien aman y se complacen en servir. Él viene de camino a casa desde la boda con su novia. No se conoce la hora exacta de su regreso, así que ellos esperan y velan con sus lámparas dispuestas y ardiendo con claridad, y con sus vestiduras flotantes ceñidas, para levantarse con rapidez y moverse sin estorbo. Escuchan sus pasos ya conocidos, a fin de que en cuanto él toque puedan abrirle la puerta inmediatamente.
Sean como tales siervos, dice nuestro bendito Salvador a sus discípulos. Que su amor por Mí se manifieste en su espera vigilante durante Mi ausencia, y en la bienvenida gozosa que Me den a Mi regreso.
Ningún amo terrenal siente tal amor por sus siervos como el que Cristo ha manifestado hacia nosotros. Él entregó su vida por nosotros; nos redimió con su propia sangre preciosa. Ahora ha ido a prepararnos un lugar, y nos ha asegurado que vendrá otra vez y nos recibirá para Sí mismo. ¿Y no esperaremos y velaremos su regreso con expectación y esperanza gozosa? Mientras Él tarda, procuremos... hacer su voluntad, servirle con fidelidad y ocuparnos hasta que Él venga.
Fuente y atribución
Autor original: Autor desconocido
Título original: While He tarries
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Autor desconocido, publicado originalmente en Grace Gems.