"Mientras tardaba el esposo, todas cabecearon y se durmieron." Mateo 25:5
¡Oh, que yo pueda ser despertado de mi letargo, y estar velando y preparado para la venida de mi Esposo! Cuántos hay que emprenden, con toda seriedad, su camino al cielo y corren bien por algún tiempo, pero al fin son arrullados al descanso y enredados de nuevo con una falsa noción de libertad. Aun las vírgenes prudentes se durmieron.
Sea esto una advertencia para mí, ¡oh Señor! Pon un guardia ante mis ojos, oídos y demás facultades, no sea que el mundo vuelva a entrar por estas avenidas al corazón. Si la chispa no se apaga pronto, se convertirá en llama; así es el pecado de naturaleza progresiva, y su veneno se extiende con rapidez y muy ampliamente a menos que se lo detenga y resista a tiempo.
Vela, pues, sobre este corazón inconstante mío, oh Guardián de Israel, para que, apenas comience a apartarse de Ti, yo sea alertado y huya del pecado como de una serpiente. Dame gracia para considerar cada hora como la última, a fin de que, estando siempre sabiamente en guardia, pueda encontrarte con gozo cuando mi tiempo se haya agotado, cuandoquiera te plazca llamarme de aquí.
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — January 21
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.