El trono de la gracia

Vida escondida con Cristo, segura más allá de todo daño

Dos himnos devocionales recuerdan al creyente que su vida está escondida con Cristo en Dios, fuera del alcance del mal, y agradecen la tierna guía, corrección y providencia del Padre celestial en el camino hacia el hogar eterno.

Aunque innumerables enemigos asedien el camino,

y débil sea tu brazo,

tu vida está escondida con Cristo en Dios,

más allá del alcance del daño.

Aunque Dios esté velado a los sentidos mortales,

la fe lo ve siempre cerca,

guía, gloria y defensa,

¿por qué, entonces, habrías de temer?

Pues, así como Jesús venció,

y triunfó una vez por ti,

así todos los que aman su bendito nombre

triunfarán también con Él.

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¡Oh, con cuánta ternura me has guiado,

Padre celestial, día tras día!

¡Has provisto mi morada, me has vestido y alimentado,

y dado amigos para alegrar mi camino!

Ya me hayas bendecido, ya me hayas corregido,

con tu sonrisa o con tu vara,

fue para que, aun así, mi paso se apresurara

hacia el hogar, hacia el cielo, hacia mi Dios.

¡Oh, cuán lentamente he seguido a menudo

allí donde tu mano me conducía!

¡Cuán poco me ablandó tu bondad!

¡Cuán poco me reverenció tu corrección!

Hazme más preparado para tu descanso,

mientras más se recorre tu camino;

mantén firme mi amistad contigo,

hasta que me llames a casa, mi Dios.

—Thomas Grinfield

Fuente y atribución

Autor original: John MacDuff

Título original: A SACRED PLEDGE — Parte 3

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.

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