¿Cuál es el secreto de este gozo? ¿Dónde se encuentra? El secreto es — permanecer en el amor de Cristo.
El clima es importante. Si vivimos en una región donde abunda la malaria, no debemos sorprendernos si la contraemos. Se filtra en nuestro corazón y envenena nuestra sangre. Si nos trasladamos a un lugar donde hay aire puro, dulce y sano, podemos esperar estar sanos y fuertes.
También hay climas espirituales, algunos sanos y otros malsanos; y debemos elegir nuestro lugar de permanencia donde las influencias fomenten el gozo. Cristo nos dice que podemos vivir en su amor, como en una atmósfera, como quien permanece bajo el sol.
Se nos exhorta también a guardarnos en el amor de Dios, no a guardarnos amando a Dios, sino a guardarnos en la bienaventuranza del amor de Dios por nosotros. Así vivió Juan, permaneciendo en el amor de Cristo; y sabemos cómo el sol se metió en el alma de Juan, e hizo resplandecer su rostro, y convirtió toda su vida en una bendición de gozo, por la cual el mundo entero es hoy más feliz, más dulce y más rico.
Si queremos hallar el secreto del gozo cristiano, debemos negarnos a vivir en las sombras, entre dudas, desánimos y depresiones; y debemos persistir en vivir siempre en el resplandor y la belleza del amor de Dios.
—¿Es siempre tan nublado aquí? —preguntó una pasajera al capitán del barco, frente a los bancos de Terranova.
—¿Cómo habría de saberlo, señora? Yo no vivo aquí.
Sin embargo, hay demasiados cristianos que parecen vivir siempre en las nieblas del temor y la incredulidad. Están siempre cuestionando y dudando, viendo los problemas a lo lejos, quejándose y murmurando. Son cristianos descontentos. Entonces se preguntan por qué no tienen el gozo del Señor. Pero el gozo del Señor jamás se encuentra en tales climas. Debemos habitar en las alturas de Dios si queremos conocer el secreto del gozo.
Hay altitudes espirituales a las que podemos ascender, lejos de los valles bajos en los que demasiados de nosotros vivimos. Allí el silencio es sagrado por la presencia de Dios, y entre las colinas estalla la más dulce música del gozo. Allí los arroyos brotan de las rocas y gorgotean bajando por canales bordeados de hierba. Allí uno puede alejarse de las calles polvorientas y del ruido del conflicto, y en el silencio apacible encontrarse con Dios y oír su voz de suave quietud. Es porque vivimos demasiado en las tierras bajas, nubladas y pantanosas, que conocemos tan poco del gozo de Dios. Si queremos aprender el bendito secreto, debemos ascender a las alturas, donde los arroyos son celestialmente puros y donde el aire es dulce con el aliento de Dios.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: The Influence of Climate
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.